El tatuaje en Roma

El tatuaje en RomaTal día como hoy, hace 1835 años, murió el emperador Marco Aurelio a los diecinueve años de edad, en la ciudad de Vindobona (la actual Viena). Fue el último de los llamados Cinco Buenos Emperadores, tercero de los emperadores de origen hispano y está considerado como una de las figuras más representativas de la filosofía estoica. Marco Aurelio y su hermanastro Lucio Vero fueron los dos primeros que imperaron conjuntamente en la historia de Roma.

Todo esto está muy bien, pero lo que a nosotros realmente nos interesa son los tatuajes! Asi que aprovechando este día, hablaremos un poco sobre tattoo en la época de la Antigua Grecia y Roma.

En los comienzos de la cultura Griega y Romana el tatuaje era una práctica que se relacionaba con los pueblos “bárbaros”. Los griegos aprendieron a tatuar gracias a los Persas, y la finalidad de sus tatuajes era marcar a los esclavos y criminales, pudiendo ser fácilmente identificados si intentaban escapar. Más tarde fueron los Romanos los que adoptaron esta práctica de los Griegos, ya que sus ejércitos, formados sobretodo por mercenarios, había sido tatuados previamente para poder identificar asi a los que desertaban.

Muchos autores clásicos Griegos y Romanos mencionan el tatuaje como una forma de castigo. Platón defendía que los individuos culpables de sacrilegio debían ser tatuados y expulsados de la república.

Suetonio, un historiador y biógrafo romano relata que al sádico Emperador Calígula le divertía ordenar que tatuasen a miembros de su corte a su capricho.

Según el historiador Zonaras, el emperador griego Teófilo se vengó de dos monjes que le habían criticado públicamente haciendo que les tatuasen en la frente once versos de un poema obsceno.

También está documentado que algunos soldados del ejército de Adriano lucían un tatuaje relativo a su pertenencia a las legiones, también se cree que era una práctica habitual entre los legionarios que servían en el “Muro de Adriano”.

La evidencia nos llega de la mano del escritor romano Vegetio, que relata que “los reclutas debían ser marcados con tinta con el emblema oficial de la legión tan pronto como fuesen admitidos en ella, pero no antes de haber superado unas duras pruebas físicas que asegurasen que estaban preparados para servir en ella”.

No sabemos qué aspecto tenía esta “marca de pertenencia” al ejercito romano, aunque lo más probable es que fuese el propio símbolo identificativo de una legión en concreto, un número identificativo de la misma (muchas de ellas tenías como símbolo identificativo animales imaginarios o reales, personajes mitológicos, etc.), o quizá algún otro motivo más general.

Según algunos estudiosos existen evidencias incuestionables de que estas marcas de pertenencia al ejército se realizaban en las manos de los soldados. Aetio, médico romano del siglo VI, escribe en un tratado acerca de estos tatuajes, y relata que se realizaban en las manos de los soldados, e incluso da información acerca de la técnica de tatuaje que se empleaba, en la que antes se limpiaba la zona a tatuar con jugo de puerro, conocido por sus propiedades antisépticas. Aetio aún va más allá y nos detalla la fórmula de la tinta que se empleaba en estos tatuajes, la cual combinaba, madera de pino de Egipto (principalmente la corteza), óxido de bronce, y vitriolo mezclado con más jugo de puerro. Esta tinta se elaboraba moliendo en óxido de bronce con vinagre, mezclándolo con los demás ingredientes hasta hacer un polvo fino. Este polvo se diluía en dos partes de agua por una parte de jugo de puerro y se mezclaba hasta que estaba perfectamente mezclado.

El diseño se realizaba, perforando la la piel hasta que se producía sangre, y después la tinta se embadurnaba sobre la zona, para que penetrase en la herida.

La palabra para tatuaje en latín es “stigma”, y su significado original todavía se encuentra en los lenguajes modernos. Entre varias acepciones posibles, “stigma” define “perforación hecha con un instrumento puntiagudo”, “marca distintiva realizada en la carne de un esclavo o criminal”, y también “marca de desgracia o vergüenza”.

¿Curioso eh? Lo que en Roma se consideraba una marca de vergüenza, hoy en día representa imágenes de orgullo.

Bueno, y después de tanta teoría, os dejamos un poco de práctica!

El tatuaje en Roma
El tatuaje en Roma
El tatuaje en Roma